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ACOSO ESCOLAR: DESDE LA SENSIBILIZACIÓN SOCIAL A UNA PROPUESTA DE INTERVENCIÓN. REFLEXIONES DESDE LA LEGISLACIÓN ESPAÑOLA.

Nazario José María Losada Alonso 1 Ramiro Losada Gómez 2 Miguel Ángel Alcázar Córcoles 3 José Carlos Bouso Sáiz 4 Gregorio Gómez-Jarabo García 4

1. Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid. 2. Universidad Pontificia Comillas (ICADE). 3. Universidad CarlosIII de Madrid y Ministerio de Justicia. 4. Universidad Autónoma de Madrid.

INTRODUCCIÓN. El problema del acoso escolar (bulling en la extendida terminología anglosajona) se ha caracterizado hasta hace bien poco por ser un fenómeno oculto, que pese a haber estado presente desde siempre en las relaciones entre los menores en los centros educativos y fuera de los mismos, no ha generado estudios,reflexiones o reacciones ni desde el ámbito académico ni desde las instancias oficiales. En los países más avanzados de Europa el acoso escolar comenzó a generar preocupación y a provocar la reacción de las autoridades desde finales de la década de los 80, siendo en nuestro país un motivo de preocupación desde hace escasos años. En cierta manera ha ocurrido con este fenómeno algo parecido a loexperimentado con la violencia doméstica: hasta hace poco se consideraba algo inevitable y en cierta manera ajeno a las posibilidades de intervención judicial como problema de carácter estrictamente privado que debía ser solventado en el seno de las relaciones entre iguales, o cuando más en el ámbito de la disciplina escolar, sin intervención por parte de la jurisdicción de menores. Incluso lasmanifestaciones más sutiles de estos comportamientos antisociales tales como el aislamiento deliberado de un menor, exclusión o motes vejatorios han sido tradicionalmente toleradas sin más. De hecho, muchos de los actos encuadrables en el acoso escolar han sido – siguen siéndolo aún – frecuentemente considerados parte integrante de la experiencia escolar, inherentes a la dinámica propia del patio delcolegio, como una lección más de la escuela en la que como anticipo de la vida, el menor tiene que aprender a resistir, a defenderse, a hacerse respetar e incluso a devolver el golpe.

En esta concepción darwinista de la lucha por la vida, los más débiles quedan con frecuencia sometidos a los designios de los matones o acosadores escolares. El silencio de las víctimas y de los testigos, cuandono de los propios centros, ha contribuido al desconocimiento de la magnitud del problema. Casos tan alarmantes como los de Jokin, un adolescente de 14 años que el 21 de septiembre de 2004 se suicidó arrojándose al vacío desde la muralla de Hondarribia (Guipúzcoa) (El País, 10/4/06), han hecho que en la memoria anual del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, se afirme que en el año 2005, lasquejas referidas a acoso escolar se incrementaron un 300% respecto a las del año anterior. Lo que les lleva a afirmar que “a raíz del caso de Jokin, se ha desbloqueado la ley del silencio que imperaba entre los menores. Por todo ello, el documento concluye que “es necesario profundizar de manera significativa en la mejora del clima escolar, de la actuación de los centros escolares para laprevención de estas conductas y en la profundización democrática de la vida de las instituciones educativas” (El País, 17/6/06). En consecuencia, se han puesto en estado de alarma a los profesionales de la educación, justicia, psicólogos, instituciones políticas y de ayuda a menores. Cabría preguntarse si éste es un fenómeno reciente o por el contrario procede de antaño, también cabe preguntarse cuálesson las causas, el origen psicológico del mismo, los tipos de acoso que existen, los protagonistas del mismo y la solución que da la sociedad, la justicia y el resto de colectivos a este problema. En referencia a esta última cuestión, en los últimos años se han publicado diversas monografías, documentos y circulares de diversa índole que han intentado explicar todo lo anteriormente mencionado. 2….